9 feb 2016

Elementos de la comunicación

Definición "El concepto de comunicación"

Se llama comunicación a la transmisión de información entre dos o más seres. Para comunicares el ser humano utiliza diversos sistemas de signos: auditivos, visuales, táctiles, olfativos y lingüísticos.

Se llama sistema al conjunto de elementos que se relacionan entre sí y dependen unos de otros. Los signos que constituyen una lengua forman un sistema y son interdependientes, por ejemplo, las vocales.

Los elementos de la comunicación
Los elementos que intervienen en un acto comunicativo son los que aparecen a continuación:

Emisor
Sujeto del que parte la información
Receptor
Destinatario de la información emitida por el emisor
Mensaje
Información trasmitida
Código
Conjunto o sistema de signos (palabras, colores sonidos, etc.) que se combinan entre si, mediante reglas, para poder formular el mensaje. Emisor y receptor deben conocer el código para poder interpretarlo
Canal
Medio físico a través del cual se transmite el mensaje.
Contexto situacional
Conjunto de circunstancias (lugar, momento, etc.) que rodean al acto comunicativo y lo condicionan

El ruido y las redundancias
A veces, el mensaje llega adulterado al receptor porque se producen interferencias, o ni siquiera llega. Este fenómeno se denomina ruido. Para evitar estas dificultades en la transmisión del mensaje y asegurar la llegada correcta de la información, se usan las redundancias, o repeticiones innecesarias que actúan como refuerzos. Así en: Te quiero, amor mío, la expresión amor mío, contiene la misma información que el primer tramo del mensaje.

Las funciones del lenguaje
Función del lenguaje es cada una de las distintas finalidades para las que se usa. Así, cuando el interlocutor habla con otro, siempre lo hace con alguna intención comunicativa. Las funciones son: referencial, expresiva, apelativa estética fática y metalinguistica.

Función
Concepto
Ejemplo
Referencial
El emisor, busca únicamente, transmitir una información sobre las una realidad. Se suele reconocer por el uso de la tercera forma verbal y el modo indicativo.
En verano hace mucho calor durante las horas centrales del día
Expresiva
El emisor transmite un estado de ánimo, una emoción, un sentimiento, una opinión personal, etc. Se usa en primera persona.
Me encuentro francamente agotado por el exceso de trabajo
Apelativa
El emisor pretende influir en el receptor para que actúe de una determinada manera. Se usa en segunda persona y en el modo imperativo del verbo
Vete inmediatamente al médico: estás enfermo.
Estética
El emisor persigue la belleza de la forma del mensaje. Se emplean metáforas y otras figuras retóricas.
Ave dulce muere y en las aguas mora
Fática
El emisor utiliza el lenguaje para asegurar que la comunicación no se ha interrumpido.
Sí... si, vale... vale, bien, ya... ya, claro.
Metalingüística
El emisor utiliza el lenguaje para hablar sobre el propio lenguaje.
Hoja se escribe con h

8 feb 2016

Relaciones semánticas entre las palabras

Las palabras no se presentan de forma aislada en la lengua sino que se relacionan entre sí atendiendo a distintos criterios. Aquí estudiaremos las relaciones semánticas que mantienen entre sí, es decir, las relaciones que las palabras tienen en función de su significado. Atendiendo este criterio, nos encontramos con los siguientes fenómenos:

  • Polisemia 
  • Homonimia 
  • Sinonimia 
  • Antonimia 
  • Campo semántico


Polisemia. Se dice que una palabra es polisémica cuando tiene varios significados. Por ejemplo, “banco” (de peces; lugar para sentarse; establecimiento al que hay que ir para pedir un préstamo hipotecario…) o “sierra” (herramienta para cortar madera; cordillera de montañas...).

Homonimia. Este fenómeno se produce cuando dos palabras se pronuncian o se escriben igual pero tienen un significado y un origen totalmente diferente, y a menudo incluso pertenecen a dos categorías gramaticales distintas. Así, por ejemplo, una puede ser un verbo y otra un sustantivo, como es el caso de “vino” (de “beber” y de “venir”).

Si las palabras se pronuncian igual pero se escriben de manera diferente se llaman Homófonas y el fenómeno se llama homofonía. Por ejemplo, “asta” (=cuerno) y “hasta” (=preposición); y “basto” (=tosco, grosero) y “vasto” (= amplio).

Si las palabras se pronuncian y se escriben igual se habla de homografía y a las palabras se las denomina Homógrafas. Por ejemplo, “real” (=de realidad o de realeza) y “coma” (= signo ortográfico o pérdida de la consciencia y de la capacidad para moverse de forma voluntaria).



¡Nota! 
Cuando nos encontramos con dos palabras homógrafas es difícil distinguir entre polisemia y homonimia, especialmente cuando ambas pertenecen a la misma categoría gramatical. En estos casos, para diferenciar polisemia de homonimia, habría que conocer el origen de las palabras o consultar, en su defecto, un diccionario etimológico. Y es que recordemos que la polisemia se produce cuando una misma palabra va adquiriendo diferentes significados a lo largo de su historia; por el contrario, en la homonimia estamos ante palabras distintas que, por circunstancias históricas, han terminado casualmente pronunciándose o escribiéndose igual. Otra manera de distinguirlas sería consultando un diccionario como el de la RAE: las palabras homónimas tienen diferentes entradas en el diccionario; sin embargo, cuando una palabra es polisémica sus diferentes acepciones aparecen recogidas en una misma entrada.


Sinonimia. Se produce cuando dos o más palabras distintas comparten un mismo significado. Ejemplos: “contento” y “feliz”; “narrar” y “contar”.

Antonimia. Se considera que dos palabras son antónimas cuando presentan un significado opuesto. Ejemplos: “frío” y “caliente”; “posible” e “imposible”.
Es muy importante tener en cuenta, además, que para que dos palabras sean sinónimas o antónimas deben necesariamente pertenecer a la misma categoría gramatical.

Campo semántico. Se dice que dos o más palabras pertenecen al mismo campo semántico cuando están relacionadas por su significado. Y, al igual que ocurría con la sinonimia y la antonimia, dichos vocablos deben estar incluidos en la misma categoría gramatical.

Lo verás mucho más claro con los siguientes ejemplos:
  • Campo semántico de los meses del año: enero, febrero, marzo, abril…
  • Campo semántico de los medios de transporte: coche, autobús, metro, tren, barco…
  • Campo semántico de las prendas de vestir: pantalón, camiseta, chaqueta…

La información inclluida en este post procede del trabajo realizado por: Itziar López
En su blog: Lengua Castellana y Literatura 2º ESO

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